“Debemos tener cuidado con creer cosas simplemente porque queremos que sean ciertas. Nadie puede engañarte tan fácilmente como tú mismo” – Richard Feynman
En la primera parte hablé acerca de varios mitos en los cuales se sustenta la dieta paleolítica. Claramente si analizamos los artículos científicos y pensamos racionalmente la dieta paleolítica está lejos de ser perfecta y de ser la única alimentación apta para el ser humano. Con esto no estoy diciendo que la “dieta paleolítica” sea mala per se, sino que la manera de ejecutarla es errónea.
Pero, ¿qué pasa con las sociedades que consumen altas cantidades de carne y lácteos y son perfectamente saludables? Lo que pasa es que no te han contado la historia completa…
LOS MASÁI

La dieta de los Masái consistía en carne cruda, leche y sangre de ganado. Además de ser muy apetecible (sarcasmo) es opuesta a las recomendaciones nutricionales de la OMS y a lo que cualquier nutricionista con el mínimo de 1 gramo de cerebro puede recomendar. Muchos dirían que justamente al ser opuestas a las recomendaciones nutricionales convencionales que nos mantienen enfermos es lo que hace saludable a la dieta de los masái pero tengo una verdad dolorosa para usted amigo conspiranoico… LAS RECOMENDACIONES NUTRICIONALES NO SON LO QUE MANTIENE ENFERMA A LA POBLACIÓN, LO QUE LA MANTIENE ENFERMA ES QUE NADIE LAS SIGUE. Obviamente que las recomendaciones pueden ser mejorables y lo que mejor funciona es adaptar la dieta a tus necesidades pero de ahí a culpar a los cereales integrales de la obesidad y epidemias que esta conlleva hay un gran abismo.
¿Cómo puede ser que las sociedades más longevas como los Okinawa tengan dietas tan distintas a los Masái? o que la dieta de los Tsimané, también conocidos como la población con arterias más sanas del mundo (estudio) sea un 72% carbohidrato que claramente no viene de la carne ni de los lácteos (aunque no son vegetarianos, incluyen proteína animal en su dieta).
¿De dónde surge entonces la buena salud cardiovascular de los Masái?
El origen del mito…
En 1964 el Dr. Georeg Mann publicó un artículo en la Revista de Investigación de Aterosclerosis (Journal of Atherosclerosis Research) en el cual se documentó una falta de enfermedad cardíaca en los masái. Los niveles de colesterol estaban bajos, bajos índices de hipertensión arterial y la delgadez como norma. Lo que los promotores paleo no te cuentan es que en este estudio NO SE MIDIÓ LA ALIMENTACIÓN. El único patrón que sugirió que los hombres consumían mucha leche fue el nitrógeno y creatinina en su orina. El mejor registro de la alimentación de los masái fue en un estudio 22 años después, cuando su alimentación había hecho una transición, la alimentación de los hombres no fue fácil de rastrear pero se encontró interesante que los niños y mujeres solo consumían carne de 1 a 5 veces al mes.
Entonces, no se puede sacar una conclusión de algo que realmente se desconoce. La realidad es que la alimentación puede variar mucho y seguir siendo saludable, dos dietas totalmente diferentes puedan lograr una vida longeva y sana pero de ahí a concluir que una dieta alta en proteínas es una buena opción para prevenir enfermedades cardiovasculares es algo muy distinto.
La actividad física, un factor protector…

Se sabe que la actividad física ayuda a prevenir todo tipo de enfermedades, incluyendo la enfermedad cardiovascular (metaanálisis, metaanálisis).
Los Masái tienen una actividad física extrema en comparación con la mayoría de sociedades actuales (estudio). Gracias a estos niveles tan altos de actividad física logran un déficit calórico importante, lo cual es un factor determinante para mantener un peso saludable y el impacto saludable que conlleva. El Dr.Mann, quien publicó el artículo de 1964 hizo una autopsia de 50 hombres masáis y encontró que tenían aterosclerosis extensiva. Pero sus vasos sanguíneos grandes provocaban que no tuvieran bloqueos. El buen funcionamiento de los vasos sanguíneos se atribuye a la cantidad de actividad física (estudio).
La conclusión ante los Masái está clara: falta evidencia para poder sacar conclusiones y la actividad física es muy positiva.
LOS INUIT

Los promotores de dietas altas en grasa te dirán que los Inuit con un 70-75% de su consumo total proveniente de grasas, mantienen una excelente salud. Cabe recalcar que esa grasa no viene de la palta ni de frutos secos sino de ballena y foca.
Este caso es mucho más fácil de refutar que el anterior ya que a diferencia de los Masái, existe evidencia de que los Inuit no tenían una salud cardiovascular envidiable como suelen decir los paleo. Algunos datos:
- Hay hallazgos de momias esquimales de hace más de mil años con ateroesclerosis (estudio)
- Los esquimales no tienen una salud cardiovascular mejor que poblaciones no esquimales (estudio, estudio)
- Incluir alimentos occidentales en la dieta de los Inuit mejora su salud cardiovascular (estudio). Tu dieta debe ser realmente mala para que incluir alimentos procesados mejore tu función cardiovascular.
- La salud ósea de los esquimales era bastante mala (estudio) mientras que incluir frutas y verduras en la dieta es un factor protector de la salud ósea (estudio).
Entonces, ¿por qué siguen utilizando a los Inuit como el caballito de batalla de la dieta paleolítica? Bueno, como dice Richard Feynman en la frase del epígrafe o como dice el científico Francias Bacon “El ser humano prefiere creer lo que prefiere que sea cierto”.
Para más información en español recomiendo leer en:
https://nutritionfacts.org/es/2018/07/12/el-mito-de-los-esquimales/


This is a great article, learn a lot of stuff about the paleolithic diet.Great blog, nice post.
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