
No todo el entrenamiento debe estar enfocado en convertirse en un atleta, muchas veces la vida nos juega una mala pasada y tenemos que pasar por un período de reposo importante que nos deja en una situación desfavorable. Puede ser desde una lesión deportiva común hasta una enfermedad pasando por accidentes de tránsito, etc. Por eso es importante que se realicen entrenamientos específicos para mejorar la situación desfavorable.
¿Qué es?
El entrenamiento enfocado a la recuperación física es un método enfocado a corregir aspectos anatómicos y biomecánicos que son consecuencia de algún daño provocado a nuestro organismo o simplemente por sedentarismo (sedentarismo que también pudo ser provocado por el daño al cuerpo).
Un ejemplo cercano:
En el año 2012 mi madre sufrió una enfermedad cerebrovascular (ECV)que le provocó un daño tal que afectó su pierna izquierda y mano izquierda de manera que no los podía mover en absoluto.
Como todo hijo que ama a su madre, mi sueño era que pudiera volver a ser la misma que era antes de enfermarse. A medida que pasaba el tiempo iba bajando mis espectativas, tras ver que no obtenía resultados, mejoraba en aspectos muy importantes como mejorar su forma de hablar o aprender a tragar la comida pero su movilidad parecía estar siempre igual.
Desde un principio, los médicos decían que era crucial sacarla de terapia intensiva cuanto antes (en cuanto saliera fuera de peligro su vida) ya que la evolución más grande de una persona que sufre una ECV se da en los primeros 6 meses y que luego iban disminuyendo las mejorías hasta los primeros 2 años posteriores al evento. En pocas palabras nos dijeron que lo que no recuperara en los primeros 2 años, no lo haría jamás.
Junto a mi hermano depositamos nuestra confianza en fisioterapeutas, fisiatras, médicos y todo tipo de profesionales con la esperanza de que mi madre pudiera al menos volver a caminar. Pasaron 2 años y su movilidad era casi igual, había mejorado mucho los aspectos mentales pero los aspectos físicos prácticamente nada. La esperanza la habíamos perdido casi en su totalidad, pero como dice el dicho… la esperanza es lo último que se pierde…
Pasados 4 años desde el momento que mi madre sufrió la ECV, seguimos entrenando su cuerpo para que no se deteriorara y ya con un poco más de experiencia observando a otros profesionales le pudimos brindar un entrenamiento más adecuado a sus necesidades, no la quiero hacer más larga a la historia, quizás la cuente completa en algún artículo pero quiero terminar el final contándote que MI MADRE VOLVIÓ A CAMINAR, con dificultades, claro y no está en condiciones ni siquiera de correr, pero sí logró mayor autonomía y logró moverse de una manera que yo ya ni siquiera soñaba que volvería a tener luego de pasado tanto tiempo.
Creo que a pesar de ser un movimiento con dificultad y de no haber logrado una independencia total, a evitado que sucumba más de la cuenta en los efectos deteriorantes del sedentarismo y que hoy a 7 años de que sufriera el ECV siga estando viva y de buen humor.
NUNCA SUBESTIMES LOS EFECTOS DEL EJERCICIO FÍSICO Y MUCHO MENOS LA RECUPERACIÓN FÍSICA QUE PUEDES LOGRAR.
¿Cómo se realiza el entrenamiento de recuperación física?
Lo ideal es tener una prescripción médica y/o de un profesional de la salud como un fisiatra o fisioterapeuta para que tu entrenador pueda realizar un trabajo adecuado a tus necesidades.
En el caso de mi madre fue prioridad evitar que perdiera masa muscular y fortalecer el core, en el caso de una lesión de rodilla debe ser fortalecer principalmente el cuádriceps y en el caso de un adulto mayor que está a punto de quedar en silla de ruedas el trabajo será enfocado a evitar que se deteriore su masa muscular y que necesite una silla de ruedas o al menos postergar en el tiempo la utilización de la misma.
Conclusión: En todos los casos, el objetivo será MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA.
